Dos niñas, dos perros y yo.18

Señora Fernández —dijo Clara Duval—, yo sé que usted no quiso saber los detalles de la muerte de su esposo. Pero me parece que es el momento de que usted sepa. Es necesario para que pueda liberarse de Nicolás Alonso.

—Ya me estoy dando cuenta de cómo encajo yo en todo esto —dije—. ¿Descubrieron a Lara con el dinero?

—No. Nicolás Alonso creyó que su esposa tenía una relación romántica con Erick, lo que no era cierto —continuó Duval—. Su esposo, simplemente, tenía un gran corazón. Cuando encontraron su auto estrellado contra un árbol, y su cuerpo, el forense se dio cuenta de que había muchas discrepancias en los golpes que presentaba. Su esposo mostraba señales de tortura.

«Mi Erick fue torturado, torturado, torturado… tengo ganas de vomitar. Me está sangrando el corazón, lo siento. La piel me duele. Tengo calambres en el cerebro».

—¡No quiero saber más! —grité aturdida.

—No, Alma —insistió Duval—. Ahora tiene que ser fuerte. Tenemos información de que Alonso tiene interés en usted, pero solamente en usted. Ha dicho que sus hijas le estorbarían. Tiene que ser fuerte por sus hijas. Tiene que detener a este hombre.

—¿Yo? —pregunté—. ¿Pero cómo?

—Nosotros tenemos un encubierto infiltrado en la casa de Alonso. Él fue quien nos avisó que le habían enviado el arma para matar a Lara. Fue entonces cuando nos adelantamos y dañamos el mecanismo para que no disparara. Tiene que volver a que revisen el arma. Necesitamos que cuando vuelva, consiga evidencia de la conspiración para asesinar a Lara.

—¿Y sobre el asesinato de Erick? —pregunte rabiosa—. ¿A nadie le importa que mi marido haya sido asesinado por este criminal?

—Claro que nos importa —contestó la mujer—. Pero es más difícil.

—Yo te ayudo —intervino Lara—. La muerte de Erick no puede quedarse así. Nicolás tiene que pagar.

—Pero eso es muy peligroso —dijo Duval.

—No me importa —dijo Lara—. Él dio la vida por mi. De algún modo tengo que devolver el favor que me hizo.

Clara Duval miró a los otros tres policías. Se daba cuenta de que ni Lara, ni yo íbamos a cejar en nuestra intención de vengar la muerte de Erick. Caminó de un lado al otro de la habitación, pensando.

—Está bien —dijo—. Vamos por todo. Pero les advierto que es muy peligroso lo que intentan hacer. Voy a preparar el plan y ustedes lo seguirán al pie de la letra. Si algo falla, abortaremos el operativo de inmediato. ¿Está claro?

—Sí, lo está —respondimos Lara y yo, al unísono.

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17 comentarios en “Dos niñas, dos perros y yo.18

  1. FlorProfusa dijo:

    El relato me tiene de nervios, espero que todo salga bien, se lo merece Alma!!!
    Como te conté Mel, esta nieve empieza cada 1 de Diciembre, dura todo el mes, y es parte de los atractivos de algunas páginas web por la época, yo recuerdo haber activado la opción cuando inicie el blog hace dos años, quizá tú sin darte cuenta lo hiciste también, saludos nevados!!!

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    • melbag123 dijo:

      ¡Ah, viva la información! Pues estaba perdida completamente con esto de la nieve…Jajaja… Por lo menos ya se acabó el misterio. Debe ser que yo activé la opción y como activé el blog para esta época… Ni me acuerdo la verdad, Flor… Pues me alegro de que estés con los nervios de punta…Jajaja… Sí, estoy de acuerdo en que Alma se merece lo mejor.

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