5 de noviembre de 1909, 11:00 a.m. -San Juan, Puerto Rico

Ese día, a esa hora, acabaron los sueños de José María Fernández Fernández, natural de Oviedo, España, hijo de Diego y Teresa.

José María tenía dieciocho años y era dependiente, no sé de qué, ni de dónde, porque su ficha de defunción no lo dice. Solo sé que falleció en su domicilio en un barrio de San Juan, Puerto Rico, de tuberculosis pulmonar.  No dejó nada, certifican los testigos de su fallecimiento.

¿Y por qué esta entrada? 

Estaba buscando mis antepasados en un lugar de estos en los que encuentras a tus abuelos, con el propósito de encontrar a mi abuelo que llevaba el mismo nombre y que hace muchos años vino de España. No sé por qué, pero al leer esta ficha de defunción sentí una profunda tristeza. No me pregunten por qué.

Me imaginé a este muchachito haciendo una maleta con poquita ropa, pero llenita de ilusiones porque atravesaría el Atlántico en búsqueda de una vida mejor. 

Me lo imaginé trabajando duro, cargando cajas pesadas y comiendo poco, casi nada. Pasando hambres. Magnífica combinación para una tuberculosis.

Lo imaginé enviando cartas a Diego y a Teresa, diciéndoles que todo le iba bien. 

Me lo imaginé en lo que era su “domicilio”, un cuartucho estrecho y barato, con un catre duro y sucio, tosiendo hasta el último suspiro.  

Solo.

Solo.

Solo.

Me lo imaginé muriendo en la más absoluta pobreza.  No dejó nada.

Y quise que ustedes supieran que existió un niño que tuvo muchos sueños y viajó desde Oviedo, España hasta San Juan, Puerto Rico. Que murió hace más de un siglo, pero que no puedo ignorarlo, y no sentiré paz hasta que lo diga.

Mañana cuando vaya a la iglesia, lo voy a apuntar en el libro de oraciones. Siento que su alma las necesita.  Adiós, José María. Descansa en PAZ.

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17 comentarios en “5 de noviembre de 1909, 11:00 a.m. -San Juan, Puerto Rico

  1. efe dijo:

    También un hermano de mi difunto Padre marcho desde Valladolid a Uruguay.
    Tubo descendencia y jamás han regresado mis familiares a España.
    Son historias que nos atañen a la mayoría de españoles emigrantes.
    En este caso muy bonita.

    Un abrazo grande.

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  2. Ana Fernández Diaz dijo:

    Desgraciadamente hay muchas historias como esta Mel. Y otras acabaro mucho mejor también. Asturias ha sido tierra de emigrantes y gran cantidad de ellos fueron a algún pais de América latina. Algunos de ellos de mi familia. Y algunos volvieron a casa. Después de muchos años pudieron volver felices. Pero te diré que todos ellos se trajeron un trozo de vuestras tierras que les acogieron con los brazos abiertos siempre. Un gran beso Mel. Precioso homenaje.
    Ya sabía yo que tus raices y las mías no estaban tan lejanas.

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    • melbag123 dijo:

      No, nuestras raíces no están lejanas,mi querida Anita. A mi abuelo le fue bien, al que se llamaba igual, José María. Tuvo una hacienda, muchos hijos, todo bien. Pero no deja de conmoverme la historia de este jovencito, que supongo fue la historia de muchísimos otros que se lanzaron llenos de ilusiones. No quise dejarlo en el olvido.

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