El regreso de Aida.2

Aida corría de puntillas por los adoquines. Sus zapatos rojos de tacón, hacían contraste con los deportivos de los estudiantes. No le importaba ser la nota discordante. Andaba torciéndose los tobillos cuando decidió quitárselos para poder ir a la par de los marchistas.

—¡Mira! ¿Para dónde vamos? —dice a una muchacha que cargaba el altavoz.

—Vamos a pararnos frente a La Fortaleza —contestó la otra.

—¿Pero y los gringos? ¿Los de la Junta?

—Esos hijos de puta se reunieron en Nueva York.

«Entonces pa’ qué carajo van para mansión ejecutiva», se preguntó. Dándose cuenta de que le importa un pepino el asunto de la Junta y que si los americanos están en Nueva York ni los va a ver, decide seguir su camino. Camina calle arriba hasta llegar al Morro y siente la brisa que le acaricia la cara y el pelo… el pelo… «¡Ay, madre mía! ¡Si parezco sobaco de King Kong!

—Oiga, ¿me deja entrar al baño?

—Está cerrrado, dama.

—¿Cómo que está cerrado? Me estoy haciendo pipí.

—Va a tener que irse a otro lado.

—¿Pero el Morro no es patrimonio de los puertorriqueños?

—Sí, pero lo manejan los americanos y ahora el baño está cerrado.

—¡Ay, madre mía! Tanta amabilidad…

—¡Váyase al Burger King!

—Ya, ya… Me voy… «Pero que joderse».

Iba bajando del Morro la pobre Aida, caminando apretadita para que no se le saliera el pipí, cuando un tecato sale de La Perla y le sale al paso.

—Mire, Missi…

«Puñeta, esta era la que me faltaba», pensó mientras se hacía la loca e ignoraba al hombre. Apretando la cartera y el paso, nuestra amiga trató de evitar al desconocido.

—Pero Missi, mire que no tengo trabajo… No sea así, ¿no me puede dar una pejetita?

—¿Una peseta? ¿Pero y qué puedes hacer tú con una peseta en estos días? —preguntó ella curiosa.

—Bueno, Missi… Uste me da una pejeta, el otro me da otra y en el día junto lo que me hace falta pa’ comprarme un jamberguer.

Aida sintió compasión por el infeliz, le dijo que la acompañara al Burger King y que ella le compraba la hamburguesa. Cuando iban llegando al restaurante sintió un chorrito caliente que le bajaba por la pierna.

«Ya me meé», se dijo. Se metió corriendo al baño, se quitó las pantaletas y se secó como pudo. Aprovechó para sacar el dinero para comprarle al hombre lo que le había prometido. Concluyó su acto de caridad y se sentó a hacer una llamada a Uber, para irse a un hotel y poder bañarse después del día tan fallido. Se quedó adentro del establecimiento, por eso de la seguridad, cuando vió el vehículo de Uber detenerse a esperarla. No hizo más que salir, cuando un grupo de taxistas empezaron a empujar el carro de Uber de un lado para otro.

—¿Pero qué pasa? —preguntó asustada.

—¡Uber es un pirata que quiere quitarnos el trabajo! —contestó uno de los taxistas, mientras el chofer adentro del auto la miraba con ojos desorbitados.

—Pero si hay Uber en todas partes del mundo. ¿Cuál es el problema?

—Que nosotros tenemos que pagar al gobierno por permisos y esta gente na’ más que se registra y empiezan a trabajar enseguida.

—¿Pero, y por qué no se registran en Uber también?

El conductor de Uber aprovechó que los taxistas hablaban con Aida y arrancó a toda velocidad.

—¡Ah, que bien! Ya se me fue el transporte. Bueno, ¿y cuánto me cobra usted hasta Isla Verde?

—Treinta y cinco dólares…

—¿Pero eso es un robo? ¡Son cinco minutos de aquí a Isla Verde!

—Acuérdese que nosotros pagamos por los permisos…

—¡Ladrones…!

—Pues a esta hora lo único que está es la guagua de la AMA.

—¿Sí? Pues prefiero esperar la bendita guagua a pagarles a ustedes. ¡Usureros!

Aida se fue al terminal de autobuses a esperar uno para Isla Verde. Allí mientras esperaba se enteró de algunas cosillas. Al fin, algo que valía la pena para alimentar su alma chismosa.

Copyrighted.com Registered & Protected  CFQ7-3HVN-GTRQ-DPUE

Anuncios

2 comentarios en “El regreso de Aida.2

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s