Papeles Privados: Generaciones by Melba Gómez

Originalmente publicado en Masticadores de Letras, el blog del Taller de Literatura Fleming Lab.

Masticadores de Letras

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Regino Leandry tenía cuarenta años cuando se quedó viudo. Alto, delgado, de ojos verdes y cabello oscuro, se daba cuenta de su impactante físico y de que tenía en sus manos la fortuna de su finada esposa, lo que le hacía el viudo más codiciado en el Mayagüez de 1925. Siempre vestido de punta en blanco: pantalón caqui, camisa blanca de manga larga —inmaculadamente planchados—, sombrero panameño y zapatos blancos, su fama de bailador llegaba desde la isla de Puerto Rico hasta la República Dominicana. Tan pronto enviudó, llevó a su casa a una chiquilla de catorce años, para que le cuidara a los hijos y se hiciera cargo de la casa. La pobre muchacha hacía malabares, pues el patrón apenas dejaba para el mandado y los niños casi morían de hambre.

Con indiferencia miraba a las seis criaturas que su pobre mujer le había parido y pronto se dedicó…

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