Isaías by Melba Goméz

Originalmente publicado en Masticadores de Letras.

Masticadores

El mayoral de la finca llevaba a Isaías amarrado con cadenas de pies y manos, apurándolo con el machete, empujándolo. Apenas podía mantenerse de pie luego de haber sido azotado sin compasión por el capataz. Sus ropas rasgadas y ensangrentadas dejaban entrever su piel mutilada.  El amo seguía a los dos hombres, pues quería presenciar hasta el último suspiro de aquel infeliz. También lo seguía la mulata Clementina, madre del muchacho, que no se cansaba de pedir misericordia para su hijo, arrodillándose por el camino a los pies de su dueño, quien la apartaba con severidad. Los demás esclavos ya estaban reunidos, en absoluto silencio, alrededor del árbol donde ya estaba dispuesta la soga en la que sería colgado por su afrenta. Algunos guardaban silencio por miedo, otros por respeto, la mayoría por rabia. Isaías se acercaba a su final, con el rostro destrozado por los golpes, pero con la…

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